El deseo y el instinto de conservación

Es fundamental entender la diferencia entre amar y querer ¿por qué? sigue leyendo…

El querer nace del deseo, nos conecta con la fuerza y la energía de la conquista de algo nuevo que revela una parte desconocida de la  personalidad abriendo un espacio lleno de posibilidades y recursos que nos hace sentir poderosos, además regenera nuestra relación interna con el héroe que vive dentro de cada ser humano, no importando ni la edad, ni el estilo de vida o todo lo demás, porque simplemente estimula los instintos más básicos a reaccionar frente la vida de una manera mucho más creativa, espontánea y sensual

 Dependencia emocional; adicción encubierta

Como consecuencia, empezamos a creer que necesitamos más y más de esta “química mágica” para seguir viviendo, y a raíz de esto asumimos que “estamos enamorados” y  la dependencia emocional se confunde con el amor y el amor con la dependencia emocional.

Aunque cada individuo tiene sus propias definiciones del proceso y por esto lo vive de una manera muy particular, podemos asumir que a partir de este momento surgen las expectativas, los “se supone” y también la sensación de que la otra persona “tiene que ser nuestra” conducta adictiva , mezclando los sentimientos mutuos con un “contrato” de propiedad en que cada uno es una mitad del otro, reforzando la sensación de obligación de parte a parte y la creencia de que se tiene derecho sobre el otro conforme la implicacion en la relación avanza cronológicamente y emocionalmente (yo dependo de ti y tú de mí, yo soy tuyo y tú mía….).

Amor en mayúsculas

El Amor, proviene del concepto que llamamos “alma”, esa parte de nosotros que no sabe de egoismo, intereses personales egocéntricos. De esta parte más profunda emana una frecuencia de abundancia en que uno no necesita nada del otro y tampoco espera nada de la pareja, por esto que desde el primer momento sentimos paz y plenitud absoluta.

Todo sucede de manera espontánea sin que haya necesidad de presión, prisa o formalidad, de hecho es muy común escuchar de las personas que lo experimentan que parece que ya se habían conocido de toda la vida por la facilidad de comunicación y empatía sensorial que os une ¿esta clase de amor existe de verdad o solo en las películas y fantasías?. A amar se aprende pero hay que cultivar esta forma de amar libre de dependencias emocionales.

La vida cotidiana y el amor

También se nota claramente que los temas relacionados con la parte más practica y mundana de la vida transcurren sin mayor protagonismo de lo que tienen, ya que la vida sigue su curso natural aunque con un brillo único y especial que sigue ahí para recordarnos una y otra vez lo afortunados que somos por haber encontrado a alguien que es el testigo de nuestra existencia; mientras vive la suya, es decir, la identidad individual es esencial dentro de la pareja si queremos potenciar una relación rica y duradera desde la sinceridad.

El sexo una forma de más de compartir

Los encuentros sexuales suceden entre una cosa y otra como una forma más de expresar la inmensa satisfacción de sentir la presencia del ser amado…entre risas, suspiros y distintas tonterías sin sentido que cobran una importancia brutal cuando ya no están.

Pequeños detalles que hacen nuestras vidas dignas de un libro, una película o una canción… ¿Y cómo podemos reconocer a esta persona entre tantas otras? No tendrás duda porque será la única persona que siempre que te mire a los ojos verá en ti, quien eres en esencia, no importa qué color de pelo o de ropa lleves, sabrá reconocerte porque en tu cuerpo y en tu presencia se sentirá en su hogar…

Por ello, muchas veces, elegir realizar una terapia de pareja nos facilita que podamos tomar consciencia de cuál es el sentimiento real que profesamos hacia el otro miembro de la relación.