Descubre cómo reconocer una adicción a los videojuegos y qué hacer para dejarlos y no depender de ellos. La adicción a los videojuegos puede ser muy peligrosa.

Convertirse en un adicto a los videojuegos es un hecho que cada vez afecta a más personas en nuestra sociedad, pues son muchísimos los jóvenes y adultos que han encontrado en este tipo de ocio una vía de escape para dejar atrás su propia realidad. Cuando esto se lleva al extremo y la persona se convierte en adicta debido a la dependencia que la necesidad constante de jugar, empiezan a verse afectados otros aspectos de la vida personal y disminuyen las relaciones “no virtuales” que se tiene con otras personas: amigos, familiares, pareja…

En uno de nuestros anteriores artículos, ya comentamos el riesgo que tienen más del 20% de los jóvenes españoles de convertirse en adictos a su móvil o smartphone y aunque no, jugar a videojuegos no es nada malo, sí que pueden llegar a enganchar de igual forma que otros dispositivos o herramientas que ya forman parte de esta “era digital”.

Hay videojuegos de muy diversos tipos y generalmente el objetivo de éstos es la distracción del usuario, por lo que podemos considerarlos como un buen ejercicio para nuestra mente, como una puerta para conocer a otras personas con gustos afines al nuestro y también como una vía para desarrollar determinadas habilidades o conocimientos que de otra forma, no alcanzaríamos. Sin embargo, como con cualquier otra práctica, sustancia o comportamiento, si se realiza en exceso, puede llegar a convertirse en una adicción muy peligrosa que afectará tanto a nivel personal, como mental y físico.

¿Cómo reconocer una adicción a los videojuegos?

En este punto nos gustaría hacer mención al post publicado en The Huffington Post, donde da importancia al hecho de diferenciar entre un uso abusivo de los videojuegos y la adicción. Sin embargo, hay varios aspectos que pueden ayudarnos a identificar cuándo una persona se ha convertido en adicta a los videojuegos como por ejemplo:

  • Síndrome de abstinencia.
  • Irritabilidad o ansiedad.
  • Disminución de las relaciones.
  • Falta de autocontrol.
  • Conductas violentas.
  • Depresión.
  • Problemas en el ámbito social, escolar, familiar o laboral.
  • Pérdida de interés por otras actividades.
  • Hábitos de alimentación poco saludables.

Sin embargo, tal y como hemos comentado antes hay que saber diferenciar entre un uso abusivo y la adicción, pues no puede considerarse adicta a una persona que desarrolla estos comportamientos de manera aislada o en momentos puntuales de su vida. Cuando todo comienza a girar en torno al videojuego y a la necesidad de estar frente a la pantalla para jugar, podemos empezar a considerarlo como adicción y aplicar el tratamiento de terapia que sea más adecuado en cada caso.

¿Cómo dejar la adicción a los videojuegos?

Hay muchos estudios internacionales que señalan que entre un 7 y un 11% de las personas que juegan alrededor del mundo, sufren algún tipo de adicción a los videojuegos o a las nuevas tecnologías, lo que supone un problema potencial que se intensifica sobre todo en la población joven. Además, es importante tener claro que no hay porqué prohibir el uso de los videojuegos sino que el objetivo que se debe alcanzar es el uso responsable de los mismos.

El tratamiento para dejar la adicción a los videojuegos, cuando hablamos de terapia, es similar al empleado en otros tipos de adicciones no tóxicas. Se debe identificar el grado de adicción que tiene la persona, establecer límites, ofrecer pautas que mejoren el autocontrol y que ayuden a la persona a encontrar satisfacción en otras actividades.

A continuación, nos gustaría dejaros un testimonio publicado en la web Dejar.info donde un usuario comenta explicando su adicción a un determinado videojuego y que seguro, os ayudará a reflexionar sobre este tema:

“Tengo 19 años, siempre me han gustado mucho los vídeo juegos, pero en 2013 conocí uno que cambio mi vida, World of Warcraft, al inicio jugaba 2 horas diarias al llegar del colegio, pero cuando salí a vacaciones, las cosas se salieron de control, esperaba a que mis padres se fueran y comenzaba a jugar más o menos a las 6 am y paraba a la madrugada, dormía como 4 horas y lo demás era jugando, luego entre a la universidad, y perdí algunas materias así que ese día llegue furioso y me despedí de todos mis amigos, borre mis personajes y desinstale el juego. 8 meses más tarde volví, estaba arrepentido de haber eliminado mis personajes así que comencé desde cero pero jugando muy esporádicamente, pero sucedió lo mismo, casualmente en vacaciones volví a jugar muchas horas al día, no me puedo controlar, quiero eliminar el juego pero es realmente difícil despedirme de nuevo de este mundo, aunque creo que no me queda opción, este juego está hecho para comerse la vida de las personas, tengo metas enormes y este juego es un ancla que no me deja despegar, pero con el dolor de mi alma voy a deshacerme de este juego una vez más y espero esta sea la definitiva.”

En Inspirando TRANSFORMACIÓN, somos especialistas en el tratamiento de adicciones y nuestro objetivo es llegar al verdadero origen del conflicto. Una vez localizada la raíz del problema, ofrecemos a la persona tantas herramientas como sea posible para que deje de jugar a los videojuegos de forma compulsiva y obsesiva, ofreciéndole otras posibilidades y actividades que le ayuden a eliminar dependencia que tiene hacia esta acción.