Te explicamos cómo esta disciplina milenaria nos permite, por medio de una práctica muy concreta, vivir en el presente, equilibrarnos y sentirnos plenos, sin orientar nuestras energías hacia expectativas superficiales o, simplemente, irreales.

 

Por Romila Cañadas, profesora de yoga en IT.

yoga_terapias_valenciaMi experiencia a través de la práctica de la introspección y observación me van dando la información necesaria para ir de a poco elaborando y adquiriendo recursos y herramientas para escuchar al cuerpo y dirigir la mente. Cada día, me doy cuenta de que nadie es experto en controlar los estados del cuerpo, pero que sí podemos prestar atención a sus mensajes internos.

El poder de la meditación, precisamente, nos ayuda a adentrarnos y a conocer cada rincón de ese micro-universo que es el cuerpo.

Él nos informa de los desequilibrios a todos los niveles. El único medio para dejar que esté maravilloso instrumento cumpla su función consiste en poner atención plena o meditar.

 

LOS ESTADOS PSICOSOMÁTICOS DEL CUERPO

En la práctica constante del Yoga podemos identificar los estados y las energías según se manifiestan. Podemos saber si esos estados son físicos, emocionales o de los pensamientos o creencias de la mente.

Yoga_meditación_valenciaEs cierto que el cuerpo tiene una vida limitada: con los años, y sobre todo en la etapa de la vejez, va perdiendo su fortaleza física. Pero es importante saber que a través del yoga o ejercicio físico consciente podemos mantener el cuerpo en un estado óptimo para que nos acompañe durante los años de vida. En otras palabras: por medio del yoga y la meditación vivimos este proceso de deterioro natural de una forma armoniosa y aceptable.

¿Por qué? Porque las energías se equilibran y el organismo se renueva a nivel celular. Ganamos en calidad de vida, sencillamente porque ésta nada tiene que ver con cosas como: la casa en la que vivo, el coche que tengo, cuánto dinero gano o cuán exitoso soy.

La calidad de vida tiene que ver con qué voy dejando para que otros puedan recoger. Y no hablo de dinero ni de bienes, sino de las semillas sembradas a través de los años.

 

MEDITAR PARA VIVIR AQUÍ Y AHORA

Si vivo cada día como un nuevo despertar puedo ver los rostros como personas nuevas, puedo relacionarme sin expectativas, puedo crear y sentirme feliz compartiendo. Y así pasar los días hasta el momento en que sea el final de este cuerpo.

De manera que poco importa lo que vaya deteriorándose el físico, pues la mente sigue lúcida y el corazón sereno. ¡Eso es vivir en plenitud!

Somos los vigilantes que permiten la entrada de los pensamientos. El filtro de la meditación puede convertirlos en nubes de agua evaporándose en el espacio. Tenemos el poder de transformarlos en una creencia que nos condicione el presente, o dejar que se disuelvan y volver al momento presente.

Solo viviendo, aquí y ahora , podemos sentir… que todo es simplemente perfecto.

Namaste.